Hitos alcanzados en 30 años de estrategias de control del PRRS

22-03-2018


Article by:

Poul Henning Rathkjen

Director Técnico Global Senior PRRS; Boehringer Ingelheim Animal Health, Alemania

Adaptación del artículo publicado en International Pig Topics – Vol. 32, número 2

INTRODUCCIÓN

Este año tiene lugar un aniversario de referencia en la sanidad porcina, ya que hace 30 años que en los Estados Unidos se observaba por primera vez una enfermedad porcina previamente desconocida que ahora denominamos síndrome respiratorio y reproductivo porcino o PRRS.
Durante los últimos 30 años han tenido lugar una serie de hitos o momentos clave en el desarrollo de nuestro conocimiento sobre las causas de dicha enfermedad y cómo controlarla. La lucha contra el PRRS continúa, y probablemente sigue siendo la enfermedad porcina más perjudicial en términos económicos a nivel mundial.

EVALUACIÓN DEL PERFIL DEL VIRUS

El primer hito ya se produjo en 1991, cuando estudios realizados por investigadores estadounidenses y holandeses por separado identificaron el agente causal como un virus. Estudios comparativos pusieron
de manifiesto que las cepas europeas y norteamericanas aisladas eran genéticamente diferentes. Más tarde, se generalizó la denominación del genotipo europeo como tipo 1 y la del genotipo norteamericano como tipo 2. 
Aunque ambos provocaban síntomas clínicos parecidos, los genomas de estos dos genotipos diferían en un 40 %. Los investigadores descubrieron asimismo que en la clasificación del tipo 1 existía una mayor diversidad genética que en el tipo 2. Como virus de ARN monocatenario de la familia Arteriviridae, el virus del PRRS puede modificar su forma constantemente mediante mutación, principalmente. Lo que se inició hace 30 años como una clasificación relativamente simple en dos tipos básicos, ahora reconoce una diversidad de formas genéticas que aumenta cada día.

SEGUIMIENTO GENÉTICO

La secuenciación de virus porcinos se ha convertido en una herramienta imprescindible para el seguimiento de los cambios en la evolución del PRRS en el tiempo. Los análisis han demostrado que, si bien algunas granjas tienen una infección residente estable, en muchos otros casos hay una población vírica en evolución constante en la que se establecen nuevas formas del virus del PRRS y se hacen dominantes o desaparecen rápidamente.

Los estudios que comparan cepas aisladas iniciales y tardías han señalado una tasa de divergencia de hasta un 0,5 % de media cada año. A causa de la variabilidad, el veterinario puede enviar muestras de virus de una explotación para su caracterización genética por secuenciación, la cual determina las secuencias genéticas que codifican una región variable de los virus específicos. Estos resultados pueden ayudar a responder algunas preguntas importantes como si una explotación está siendo infectada por una nueva variante y cómo se ha desplazado una infección a través del sistema de producción.

Debido a esto, Boehringer Ingelheim, en colaboración con la Universidad de Davis en California ha impulsado BioPortal, una herramienta epidemiológica inicialmente diseñada para la monitorización de fiebre aftosa a nivel mundial y que posteriormente se adaptó para un virus más complejo, el del PRRS.

Este programa ofrece información sobre lo que está pasando con las cepas de PRRS en una granja, empresa o eventualmente en un área o a nivel mundial, si hubiera un consentimiento por parte de todo el mundo de compartir información.

DESARROLLO DE PROTECCIÓN

El hito más destacado en el control del PRRS podría ser que la vacunación estuvo disponible rápidamente  una vez se caracterizó el virus y que la primera vacuna de virus vivo modificado producida y autorizada (Ingelvac PRRS MLV) continúa confiriendo protección más de 20 años más tarde, a pesar de la naturaleza en constante cambio del virus del PRRS.
Desde el año 2000, la principal ampliación de la gama de vacunas frente al PRRS ha sido el registro de productos dirigidos contra el virus de tipo 1 europeo. Concretamente, en Europa, desde 2015 están disponibles dos nuevas e innovadoras vacunas. Una dirigida específicamente para la inmunización activa de las hembras reproductoras, enfocada en las consecuencias reproductivas del PRRS, y otra específica para la inmunización activa de lechones, enfocada a los problemas respiratorios.

PROTECCIÓN DE LA GRANJA AL COMPLETO

A mediados de la década de los 2000 se produjo un cambio en los objetivos de la vacunación. Antes, la aplicación de vacunas se llevaba a cabo principalmente para evitar pérdidas reproductivas en hembras
reproductoras, pero cada vez fue más evidente que el control del PRRS solamente en cerdas no era suficiente.

Era necesaria una estrategia para todo el efectivo al completo, extendiendo la protección a cerdos destetados y en crecimiento.

Los signos clínicos en cerdos en crecimiento pueden ser menos evidentes que en cerdas. Sin embargo, con la experiencia se llegó a la evidencia de que la fase de cebo contiene muchos más cerdos y estos son portadores de virus que puede propagarse, por lo que representa un extenso reservorio de infección potencial. La administración de una vacuna de virus vivo modificado a cerdos al destete mejoraba  directamente el índice de crecimiento y también influía indirectamente frente a la posible transmisión al reducir la diseminación del virus por excreción, lo que acortaba el tiempo necesario para alcanzar la estabilidad en una granja.

AMENAZA CONSTANTE

Otra razón para recomendar la vacunación de la granja al completo es evitar la formación de subpoblaciones de cerdos que difieran en su estado inmunitario. Cuando existen dichas subpoblaciones, ofrecen al virus del PRRS una vía para la supervivencia a largo plazo en la explotación, al pasar de portadores infectados a cerdos susceptibles.
Durante los 30 años de presencia del PRRS hemos aprendido que el virus puede persistir durante largos periodos, principalmente en las amígdalas y nódulos linfáticos de los cerdos, y esto supone una amenaza constante de transmisión a animales o granjas vulnerables. El principal obstáculo para los intentos de control de la enfermedad es que los cerdos portadores no se detectan con facilidad.
La transmisión a partir de cerdos portadores es una de las principales explicaciones del hecho de que las granjas infectadas raramente se libran del virus del PRRS cuando no se realiza ningún tipo de intervención, sobre todo en grandes explotaciones. El virus tiende a circular indefinidamente entre las reproductoras una vez han sido infectadas. Por consiguiente, los brotes clínicos de PRRS reaparecen de forma periódica cuando la infección alcanza a una subpoblación susceptible de cerdas adultas o cerdas jóvenes nulíparas.

MEJORA DEL DIAGNÓSTICO

Los métodos de diagnóstico para el control del PRRS han mejorado indiscutiblemente a lo largo de los años. Al principio, la prueba ELISA para la detección de anticuerpos era normalmente la única opción para analizar los cerdos. Aunque está ampliamente extendido y es rápido, el ELISA tiene limitaciones: demuestra exposición y no la presencia real del virus, la respuesta inmunitaria varía de un cerdo a otro y las cifras de anticuerpos no siempre están relacionadas con la virulencia de la cepa aislada. Otro hito fue la comprensión de que la detección de anticuerpos mediante ELISA después de una infección por el virus campo no está correlacionada con la protección. Una de las características especiales del virus del PRRS es su capacidad para inducir una respuesta inmunitaria inusual en el cerdo y evadir los mecanismos de defensa normales. La infección provoca la producción de anticuerpos, pero los anticuerpos detectados a partir de los 7-14 días posinfección no tienen ningún papel protector. Los anticuerpos neutralizantes no aparecen hasta al menos transcurridos 21 días después de la infección y con algunas cepas víricas ni siquiera se producen en cantidades significativas. Esto plantea la necesidad de otro tipo de prueba que pueda determinar los anticuerpos neutralizantes y la inmunidad celular.

La detección directa del virus probablemente sea una mejor opción para lograr un diagnóstico completo en grupos de animales infectados de forma endémica y eso implica el método de análisis conocido como PCR.

Más costoso pero altamente sensible, la PCR permite detectar el virus del PRRS en diversos tejidos. Además del uso convencional en muestras de sangre, se emplea cada vez más en fluidos orales.
Puede utilizarse una combinación de estas pruebas diagnósticas para determinar el estado del virus del PRRS de un efectivo con respecto a la exposición o la circulación activa del virus en animales  reproductores.

ANÁLISIS DE LAS OPCIONES DE CONTROL

El desarrollo del conocimiento sobre el PRRS ha dado lugar a una variedad de acciones para controlar la enfermedad. Un enfoque sistemático del análisis de opciones, desarrollado por el equipo técnico de  Boehringer Ingelheim durante la última década, marca un nuevo hito al dotar de estructura al proceso de toma de decisiones:

Denominado “Plataforma sistemática de control en 5 pasos”, comienza con la necesidad de establecer los objetivos. En una zona con baja densidad de cerdos se puede querer eliminar el virus; en otras circunstancias, el objetivo podría ser la minimización del riesgo de transmisión o la reducción del impacto económico de la infección sobre la explotación.

Una vez identificado el objetivo, en el paso 2 se tienen cuenta la información diagnóstica sobre el estado actual de granja. El paso 3 se centra en la comprensión de las limitaciones actuales del sistema. El paso 4 evalúa las posibles soluciones para prevenir la infección, maximizar la inmunidad y reducir la exposición. Por último, en el paso 5 se pone en práctica la estrategia elegida y se controlan y monitorizan los  resultados.
Varios principios fundamentales sustentan todo el proceso. En primer lugar, que cada explotación es diferente y todas las medidas de control deben individualizarse. En segundo, que el control no es solo cuestión de aplicación de la vacuna, debe establecerse un programa de vacunación adecuadamente dirigido, respaldado por una buena bioseguridad, una dirección diligente y el compromiso de todo el equipo.

EL VIAJE CONTINÚA

Durante los últimos 30 años se han logrado grandes mejoras en el control del PRRS, pero el viaje continúa, dado que los retos globales siguen siendo enormes. Es un momento clave para que todos los profesionales del sector estén concienciados de la importancia de luchar juntos frente a esta enfermedad, porque indudablemente ese es el camino a seguir en el control del PRRS a largo plazo.
 

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