Mejoras en el rendimiento de cerdos en crecimiento después de la implantación de un programa de control del PRRS en un ciclo cerrado español de grande

25-01-2018


Article by:

Sebastián Figueras

Boehringer Ingelheim España, S.A.

Adaptación del artículo publicado en el 9th European Simposium of Porcine Health Management 2017.

INTRODUCCIÓN

En Europa, se calcula que los costes del síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS) ascienden a entre 100 y 200 euros anuales por cerda, y entre 5 y 10 euros anuales por cerdo. Aproximadamente,
el 46 % de las pérdidas debidas al PRRS tienen lugar en la fase de engorde [1].
El control de esta enfermedad en grandes sistemas de producción es muy complicado. Esto se debe al hecho de que, epidemiológicamente hablando, las grandes concentraciones de poblaciones en una zona geográfica restringida suponen el escenario perfecto para el mantenimiento endémico de la circulación no controlada del virus del PRRS. Ello se basa en la elevada probabilidad de la existencia de subpoblaciones inmunitarias, en otras palabras, la cohabitación de animales infectados/excretores y otros susceptibles de infectarse, o lo que es lo mismo, del “binomio excretor-susceptible”. El resultado de esta ecuación es la generación espontánea de reservorios donde el virus puede sobrevivir durante largos periodos de tiempo, replicándose hasta que la deriva genética propia de este organismo genere de nuevo un brote clínico.
Se considera que el control de esta enfermedad mediante la reducción de las transmisiones (vertical y horizontal), maximizando la inmunidad y minimizando la exposición al virus, es uno de los factores más importantes para que los sistemas sigan produciendo a los niveles deseados con una alta rentabilidad [2].
En este artículo se resume un amplio ensayo de campo que evalúa el impacto de la plataforma sistemática en cinco fases para el control de PRRS [3] utilizando Reprocyc PRRS EU en las hembras e Ingelvac PRRSFLEX EU en los lechones (Boehringer Ingelheim Vetmedica GmbH), unas vacunas que contienen virus vivo atenuado del PRRS genotipo I, para reducir el impacto reproductivo en cerdas y para el control del virus del PRRS heterólogo en cerdos de acabado comerciales, determinado en función del rendimiento de los animales.

MATERIALES Y MÉTODOS

El estudio se realizó en un gran sistema de producción comercial ubicado en la comunidad autónoma de Aragón. El sistema de producción es una explotación de ciclo cerrado positiva para PRRS con 5.000 reproductoras, 16.000 cerdos de transición y 32.000 de acabado. En este sistema, la cepa de virus de campo residente se secuenció y era un 16,3 % heteróloga respecto a la cepa de las vacunas utilizadas en la granja.
El programa de inmunización previo a la prueba consistía en la inoculación de virus vivo en las nulíparas combinada con la vacunación con virus vivo en las reproductoras. En la aplicación de la plataforma
sistemática en cinco fases se plantea en primer lugar la definición de objetivos consensuados que deberán ser alcanzados a corto plazo (destete consistente de lechones PCR negativos) y a medio plazo (mejorar los resultados reproductivos en las cerdas y de crecimiento en los engordes). Posteriormente, en una segunda fase se determina el estado virológico inicial de la población de la que partimos mediante la toma de muestras de sueros y fluidos orales en las diferentes fases de producción. En la tercera fase se evalúan las limitaciones del sistema (análisis de la bioseguridad interna y externa), para lo cual se utilizó un software de auditoría de bioseguridad denominado PADRAP. Una vez realizado este análisis, en la cuarta fase se implementa la batería de soluciones necesarias para reducir la transmisión del virus. Por último,
es imperativo monitorizar el impacto de todas las actuaciones tanto sobre el virus (prevalencia, carga vírica y secuencias genéticas) como sobre parámetros productivos y económicos.
A continuación se pusieron en marcha todas las acciones de mejora en términos de flujo de animales (unidireccional) y de personal dentro de la granja, desvíos estratégicos de lechones de engorde hacia otros cebaderos externos, aplicación de protocolos específicos de limpieza y desinfección, así como la impartición de una formación en bioseguridad al personal de la granja. Finalmente se procedió a la inmunización completa de los animales.
Siguiendo una estrategia de enfoque epidemiológico en toda la población, desde el día 0 (semana 31 de 2015) se efectuó una doble vacunación en sábana de todo el efectivo presente en la explotación con cuatro semanas de intervalo. Las cerdas se vacunaron por vía intramuscular con 2 ml de Reprocyc PRRS EU, y los lechones por vía intramuscular con 1 ml de Ingelvac PRRSFLEX EU. Después de la primera vacunación en sábana, se vacunó semanalmente cada lote de lechones al destete (28 días) de forma rutinaria.
En este artículo se presenta un análisis de la evolución de los datos antes y después de las medidas implementadas, comparando 71 lotes (antes) frente a 29 lotes (después). No se realizaron cambios de manejo en la fase de cebo durante este periodo.
Los indicadores clave de rendimiento (KPI, por sus siglas en inglés) analizados incluyen la ganancia media diaria (GMD), el índice de conversión alimenticia estandarizado (ICest) y los días en cebo (DEC).
Para el método de análisis por control estadístico de procesos (gráfico de CEP), se utilizó el software Minitab 17.1.0 (2013, Minitab Inc.).

RESULTADOS

En la tabla se observa cómo los parámetros productivos de crecimiento mejoraron de forma estadísticamente significativa después de un tiempo tras la implementación del programa completo de control
de esta enfermedad. La GMD se incrementó en un promedio de 78 g, los DEC se redujeron en 13 y el ICest mejoró una media de 100 g por animal. 

Las figuras 1, 2 y 3 representan la evolución de los parámetros estudiados a lo largo del tiempo, en un análisis de control estadístico de proceso (CEP) antes y después de la intervención. Los puntos de las gráficas representan los lotes de cebo liquidados según la fecha de entrada de los animales.
Se consiguió una estabilización sostenida en las reproductoras y se consiguió destetar lechones PCR negativos durante siete de los nueve meses observados hasta la fecha de este estudio.

Conclusión

En esta gran explotación de ciclo cerrado se implementó la combinación de la plataforma sistemática en cinco fases, indisociablemente unida a un programa de vacunación de todos los individuos de la población.
Se observó un impacto positivo y muy significativo en la eficiencia del crecimiento de los cerdos. En este estudio se pone de manifiesto la importancia del enfoque global de las intervenciones a la hora de controlar y reducir la diseminación y la perpetuación del virus en la población. La estabilización conseguida es crucial para conseguir reducir la prevalencia en las fases de transición y cebo, ya que junto con la vacunación de los lechones contribuye a reducir las transmisiones horizontales en estos sistemas de flujos continuos. Además, en el aspecto económico, se calculó un retorno de la inversión para la intervención de 3:1.
Habida cuenta de que en los entornos positivos para PRRS el control de la enfermedad se termina cuando ya no hay circulación del virus, este sistema permanece bajo estricta monitorización laboratorial como medida complementaria para detectar el momento idóneo que permita establecer un plan de control todavía más exigente.


BIBLIOGRAFÍA

1. De Paz, X. PRRS cost for the European swine industry. https://www.pig333.com/what_the_experts_say/prrs-cost-for-the-european-swine-industry_10069
2. Polson, D. et al. IPVS 2008
3. Explicación detallada del proceso en cinco pasos en https://www.prrs.com

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