Estrategias para el control del PRRS (II)

25-01-2018


Article by:

Olaya Iturbe, Cristina Conill

Marketing Porcino, Boehringer Ingelheim Animal Health España,S. A. U

II World Café PRRS

Durante el pasado mes de noviembre, Boehringer Ingelheim reunió a más de 65 veterinarios en una jornada de formación y debate sobre el control del PRRS. En esta ocasión, dado el éxito de la primera edición se continuó con el formato denominado World Café. Este formato rompe los esquemas tradicionales de formación a través de su flexibilidad, interacción y sencillez, generando diálogos entre los profesionales con el objetivo de compartir conocimiento y experiencias y así descubrir en conjunto nuevas oportunidades de acción.
Los participantes valoraron de nuevo el formato de este encuentro de manera muy positiva. Se destacó el dinamismo y tener la oportunidad de participar en conversaciones en grupos reducidos con profesionales de toda la geografía española, conectando y ampliando el conocimiento es uno de los puntos más valorados. La reunión se organizó combinando el trabajo en grupos reducidos con charlas formativas. El debate, en grupos de cuatro expertos, tuvo por objetivo resolver diferentes preguntas como ¿qué puedo hacer yo, como profesional porcino, en mi granja o ámbito de acción? y ¿cómo puedo influir en el día a día en el control del PRRS?
Boehringer Ingelheim agradece la activa participación de los veterinarios asistentes, ya que a partir de su motivación, conocimiento y experiencia, así como del intercambio continuo de comunicación, se logró realizar con éxito esta jornada. En el presente artículo se resumen las principales conclusiones obtenidas por los participantes y se refuerzan las bases para lograr algún día erradicar el PRRS de nuestras granjas.

¿Què medidas o soluciones concretas se pueden poner en práctica para mitigar las consecuencias del PRRS?

El control del PRRS es un proceso complejo dados los múltiples factores que implica. Esto hace que su control sea más difícil e incluya muchos más factores a tener en cuenta en comparación con otras enfermedades. Cuando se miran los casos de éxito y fracaso en el control de esta enfermedad a nivel de granja o explotación, se observa que una de las medidas principales para controlar un brote de PRRS es la bioseguridad
(tanto interna como externa). Sin embargo, hay otros múltiples factores que se consideran de máxima importancia, como el manejo, el flujo de animales, la vacunación de madres y lechones, el control en la reposición y el personal de la explotación (figura 1).

En conclusión, los pilares del éxito en el control del PRRS pasan por prevenir la infección (prestando especial atención a la bioseguridad y al flujo de los animales), maximizar la inmunidad (no solo con la vacunación de reproductoras, sino teniendo en cuenta la vacunación completa de hembras y lechones) y disminuir la exposición reduciendo la circulación del virus residente (utilizando un programa integral y sistemático de control que se pueda adaptar a las necesidades de cada granja). Además, para apuntalar el proyecto sobre estos pilares fundamentales, hay que ser conscientes del importante papel
de las partes implicadas (el personal).

¿QUÉ LECCIONES PUEDES EXTRAER PARA IMPLEMENTARLAS EN TU GRANJA O ÁREA DE INFLUENCIA?

Teniendo en cuenta que las medidas pueden suponer el éxito o el fracaso de un programa de control de PRRS, veamos qué tipo de medidas y lecciones puede implantar cada uno en su granja o área de
influencia. Las hemos dividido en dos secciones que aparecen esquematizadas en la figura 2. En la parte izquierda observamos:

  • Manejo de personal. La formación, los incentivos o la dignificación de su trabajo son medidas que pueden ayudar a conseguir un trabajo en equipo que suponga el éxito o el fracaso del proyecto. En el equipo se debe incluir desde la gerencia, personas que asumen las inversiones en materia de bioseguridad y vacunas, hasta los operarios, que llevarán el peso de la bioseguridad de la granja día a día.
  • Bioseguridad y flujos. Se debe insistir en la importancia de la bioseguridad, las cuarentenas y los flujos establecidos dentro de la explotación. Se deben aplicar las herramientas disponibles que nos permitan mejorar nuestros procesos y, por último, se debe tener en cuenta que el manejo de la reposición es un punto clave para el control de enfermedades en general, no solo del PRRS.
  • Otros. Por último, hay que valorar la concienciación del sector y la cuantificación económica. Se debe que comprender que la prevención no es un gasto, sino una inversión (que retorna en beneficios económicos y sanitarios). Por ello, una vez todos seamos conscientes y tengamos controlado el PRRS en nuestras explotaciones, podremos avanzar y garantizar más éxitos, por ejemplo, pasando a los planes de control regional.

A pesar de todo el conocimiento de la enfermedad, el control del PRRS, como ya hemos mencionado, requiere tener muchos factores en cuenta, no solo las habilidades de cada uno como profesionales del
sector porcino, sino también otras capacidades que ayuden a mejorar la gestión de situaciones. En la parte derecha de la figura 2 destacan estas principales lecciones:

  • Liderazgo. Debemos tener claro qué se quiere conseguir al hablar de control del PRRS. Sobre todo se debe tener fe en que lo que se hace merece la pena. Estos puntos básicos nos permitirán comunicar de forma clara objetivos asumibles, gestionar las expectativas de la gente involucrada en el proyecto y conseguir la implicación y motivación de todas las partes.
  • Sistemática de trabajo y disciplina. Con liderazgo y una plataforma integral y sistemática de control de PRRS se puede poner un orden lógico a todas nuestras actuaciones y, mediante herramientas de monitorización, analizar y cuantificar lo que está pasando para corregir y mejorar.
  • Por supuesto, al tratarse de organismos vivos existen ciertas restricciones biológicas que hacen que los cambios en los procesos y las visualizaciones de las mejoras derivadas de ellos necesiten de tiempo, por lo que hay que ser pacientes y no perder la constancia.

¿QUÉ RECURSOS Y HERRAMIENTAS NECESITO PARA TENER ÉXITO EN LA LUCHA FRENTE A PRRS?

Para poner en práctica todo lo aprendido es necesario disponer de unos recursos (figura 3). No sorprende que muchas de las palabras referentes a recursos ya hayan aparecido en preguntas anteriores como:

  • Monitorización. “Lo que no se mide, no se puede mejorar”.
  • Vacunas. Son herramientas que ayudan a maximizar la inmunidad.
  • Formación.
  • Dinero para poder realizar las inversiones necesarias en bioseguridad, vacunación, personal, etc.

Lo que sorprende es la necesidad de valor, para poner en práctica todas estas medidas, y de paciencia y constancia, para ver que es posible controlar el PRRS en una explotación.

¿QUÉ MÁS SE PUEDE HACER EN UNA GRANJA O ÁREA DE INFLUENCIA PARA CONTROLAR EL PRRS?

Observando la figura 4, queda patente la posibilidad de que ya estemos dando un paso más en el control del PRRS. Esto se ve reflejado en medidas o conceptos imprescindibles como formación, vacunación
y bioseguridad, que dejan paso a otras cuando planteamos la pregunta: ¿qué más puedo hacer para controlar el PRRS?

  • Bioseguridad
  • Compartir información
  • Convencer a los productores
  • Formación del personal
  • Vacunación

Cuando se ponen todos los factores encima de la mesa, y queremos ir más allá en el control del PRRS, aparecen nuevos factores o acciones, que se describen a continuación.

Liderazgo y motivación

La formación, la propuesta de un nuevo proyecto, solución o acción. Y para poner esto en funcionamiento esto necesitamos de apoyo. Ser capaces de motivar al resto del personal, de conseguir su implicación,  de dignificar su día a día en el trabajo se convierte en un factor clave que empieza y termina con la concienciación de cada uno sobre la viabilidad del proyecto. Todo proceso empieza por uno mismo.

Cooperación regional

La comunicación es un elemento clave, no solo a nivel de granja sino a nivel local y de sector. Estimular la cooperación entre la empresa y los profesionales es una posibilidad más. No solo involucrando a los productores de porcino, sino incluso coordinando las acciones con las fábricas de piensos, proveedores de genética, de semen... El trabajo global puede beneficiar al individual, de cada uno en su granja.

Mejora de las prácticas

A pesar de que comprendemos la teoría, las mejores prácticas de manejo y gestión de flujos, y los procesos ideales, la práctica no siempre es tan fácil. En numerosas ocasiones nos encontramos con limitaciones que pueden afectar a determinados procesos clave de manejo (adaptación de la reposición, eliminación de cadáveres, control de transporte...). Sin embargo, hay que buscar la manera de estandarizar nuestros procesos, seguir un protocolo validado, adaptado a nuestra explotación y que comprenda nuestras limitaciones. Estopuede facilitarnos la toma de decisiones y mejorar el seguimiento y las correspondientes acciones correctivas.

Optimismo y perseverancia

Cuando una enfermedad es tan compleja como el PRRS, es necesario tomar la iniciativa. Si lo que hemos hecho siempre no funciona o no es suficiente, es hora de mejorarlo. Para ello, hay que ser constantes,
no relajarse con las medidas de bioseguridad, comprender el proyecto que se está llevando a cabo en la explotación, creer en él y actuar para conseguir el éxito.

CONCLUSIONES

El control del PRRS es un proceso complejo dados los múltiples factores que implica. Sin embargo, una vez establecido un programa de control integral sistemático y personalizado para cada explotación, este se convierte en un proceso rutinario y manejable. Esto, además, permite ir un paso más allá y poner de nuestra parte mediante actitudes que impulsen nuevas medidas de mejora y proyectos, así como constancia en el seguimiento y control. De esta manera, gracias a un programa de control sistemático, estos esfuerzos se verán recompensados con un control de PRRS sostenible en el tiempo en las granjas y sistemas productivos.

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