Control

El control del PRRS ha resultado difícil por varios motivos, entre ellos la diversidad de las cepas que circulan sobre el terreno y también que no se tiene una comprensión absoluta de cómo accede el virus a las granjas y persiste en ellas. Así, en términos prácticos, actualmente el control del PRRSV se percibe como una tarea con varias facetas que incluye medidas de bioseguridad, vigilancia diagnóstica e inmunización.

El síndrome reproductivo y respiratorio porcino (PRRS) es una enfermedad compleja. Las vacunas viva modificadas o atenuadas (MLV) son la principal herramienta inmunitaria para su control, pero debe implementarse una estrategia sistemática para conseguir unos resultados sostenibles. Boehringer Ingelheim ha desarrollado una plataforma sólida para consolidar el control del PRRS en granjas de cerdos, grandes sistemas de producción e incluso áreas geográficas.

Esta plataforma es una estrategia centrada en la cabaña porcina y tiene como objetivos principales potenciar al máximo la inmunidad, reducir la exposición al virus del PRRS (PRRSv) y evitar nuevas infecciones. La base de esta estrategia procede del método científico y la filosofía de mejora continuada conocida como Six Sigma, en la cual los procesos se mejoran a través de la metodología Definir-Medir-Analizar-Mejorar-Controlar (DMAIC).

La complejidad del PRRS ha permitido la implementación de esta metodología en el sector porcino en todo el mundo. El control del PRRS va mucho más allá de tan solo la vacunación; requiere una comprensión completa de la enfermedad y una serie de herramientas para alcanzar el éxito a largo plazo, por lo que se ha implementado un proceso estandarizado en 5 pasos para un control satisfactorio del PRRS.