Diagnóstico de PRRS

Se ha realizado una inversión significativa para definir estrategias eficaces de prevención, control y eliminación del PRRSv. Una parte clave de estas estrategias ha sido el desarrollo y la implementación de procedimientos diagnósticos fiables, precisos y oportunos.

Detección de anticuerpos específicos contra el PRRSv

La detección de anticuerpos contra el PRRSv es una disciplina diagnóstica en constante evolución.

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Detección del virus PRRS

Las técnicas de detección de virus proporcionan un indicador útil de la enfermedad, aunque algunas se utilizan principalmente como herramientas de investigación porque son laboriosas, caras y lentas. Uno de estos ejemplos es el aislamiento del virus, que utiliza ...

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Secuenciación y caracterización de aislados

Con frecuencia es importante caracterizar el aislado del virus infeccioso para guiar las decisiones de manejo acerca de si es necesario trasladar a los animales a otra granja, hacer un seguimiento de la propagación del aislado y determinar si podría haber un nuevo ...

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A medida que evolucionan estas técnicas, es importante que los veterinarios y los actores del sector sigan adoptando buenas prácticas para poder mantener una respuesta coordinada ante la enfermedad en todo el sector. Aquí se revisan los métodos actuales para el diagnóstico del PRRS.

Procedimientos de muestreo
Un primer paso importante en la elección de una estrategia diagnóstica apropiada es decidir los objetivos de las pruebas a realizar. Estos objetivos podrían incluir la detección de infección al menos en un animal de una granja, la determinación de la prevalencia del virus en la granja, la confirmación de la exposición al virus o vacuna, o la evaluación del momento en que se produce una infección (73). Estos factores determinarán los animales que deben analizarse, el número de muestras necesarias y los tejidos apropiados a utilizar. Además, es posible que la interpretación de los resultados de pruebas individuales no refleje el estado de todo el grupo porque el momento de desarrollar la infección variará en cada animal, por lo que hay que actuar con precaución. Una vez se haya definido el objetivo, cada facultativo puede determinar si va a analizar animales específicos, subgrupos o toda la granja.

Cómo acertar con las cifras
Hay que tener en cuenta muchos factores al elegir el tamaño adecuado de la muestra para el diagnóstico del PRRS. Para identificar al menos una muestra positiva de un grupo, las consideraciones incluyen el tamaño del grupo, la prevalencia prevista de la enfermedad dentro del grupo, el grado de certidumbre necesario y la sensibilidad y especificidad de la prueba a utilizar (74). Afortunadamente, existen tablas para facilitar la elección del tamaño de la muestra, que tienen en cuenta muchos de estos factores, y para calcular el tamaño de muestra necesario para determinar la prevalencia del PRRSv dentro de una granja (75).

La importancia del momento
El momento de realizar las pruebas es crucial, ya que existen varios aspectos de la infección y la respuesta inmunitaria, que incluyen la viremia, la diseminación del virus, la respuesta de anticuerpos y la aparición de lesiones, que pueden producirse en periodos específicos (figura 1).

Figura 1. Pruebas diagnósticas apropiadas en función de la evolución de la infección por PRRSv



Fuente: Adaptado de Cano, 2013; additional information from Langenhorst et al. 2012, and Zimmerman et al. 2012
A grandes rasgos existen dos categorías de prueba diagnóstica: detección y exposición vírica. La detección vírica requiere la recogida de tejido cargado de virus, fluido de lavado broncoalveolar (LBA), fluido torácico, semen, sangre, fluido bucal o muestras ambientales; no obstante, la detección de exposición vírica requiere sangre, la recogida de fluido bucal o trasudado muscular para realizar las pruebas de anticuerpos contra el PRRSv. Por lo tanto, la elección de muestra de tejido obedecerá a diversos factores que incluyen los objetivos analíticos específicos, la elección de la prueba diagnóstica y las instalaciones disponibles.
También es importante recordar que quizá no siempre sea posible obtener un tipo de tejido, y que algunos son más complejos o difíciles de recoger, manipular y conservar. Por ejemplo, la recogida de fluidos bucales es una técnica muy simple y sencilla en comparación con LBA, pero no es adecuada para el diagnóstico individual porque las muestras se obtienen de una población en corrales (p. ej. de cuerdas especiales que han masticado los cerdos).

Pruebas diagnósticas
Desde su descubrimiento, el PRRSv y/o sus anticuerpos se han detectado empleando diversas técnicas, algunas de las cuales ya no se utilizan demasiado sobre el terreno por varios motivos: podría tratarse de técnicas más orientadas a la investigación, demasiado laboriosas, caras o que requieren personal muy cualificado. En los siguientes apartados se describirán brevemente las técnicas empleadas en la actualidad, haciendo referencia a algunas de las antiguas para ilustrar hasta dónde ha avanzado el diagnóstico en los últimos años. En la tabla 1 se ofrece un resumen de las características clave de las técnicas más recientes y utilizadas.

Tabla 1. Resumen de las características de la prueba diagnóstica principal
Prueba diagnóstica 1 Rango Observación
RT-PCR Útil con niveles víricos séricos máximos a los 4-7 días DPI; indetectable a los 29-35 DPI (persiste más tempo en ganglios linfáticos y amígdalas) Muy sensible, muy específica
IHQ Útil hasta 28 DPI; no se recomienda más allá de 90 DPI Alta especificidad; sensibilidad moderada. Eficaz en la identificación de virus transmitido verticalmente en lechones; quizá no sea eficaz con algunos aislados genéticamente diversos.
Tinción con AF Puede utilizarse en los estadios precoces de la infección (1-28 DPI), y directamente o inmediatamente después de la incubación en cultivo celular de líquido de lavado en estadios intermedios (30-70 DPI). No se recomienda en estados tardíos de infección Quizá no detecte aislados genéticamente diversos
ELISA Detección precoz posible a través de IgM (a los 7 DPI). Detección posible hasta estadios muy tardíos de infección (bastante después de 100 DPI) Altamente sensible y específica; baja sensibilidad con fluidos bucales; los niveles de anticuerpos detectados no reflejan necesariamente virulencia
FMIA En suero, pueden detectarse anticuerpos tan pronto como 7 DPI y podrían persistir más allá de 202
DPI
 
IFA indirecta Detección de infecciones precoces (5-9 DPI, IGM e IgG respectivamente) para 21-28 (IgM) y 90-145 (IgG) DPI Alta especificidad; sensibilidad variable
Fuente: Ellingson, 2013

 
El futuro del diagnóstico del PRRSv
Se requiere una estrategia combinada de vigilancia rutinaria y diagnóstico de la enfermedad si se quiere tener éxito en los esfuerzos para controlar y erradicar la infección por PRRSv en grupos de cerdos (103). Aunque ahora se dispone de varias técnicas para diagnosticar la infección por PRRSv, ninguna prueba tiene una fiabilidad del 100 % en todas las condiciones y para todos los animales. Por ejemplo, las pruebas moleculares rutinarias proporcionan un método sensible y específico para evaluar la infección vírica, pero es posible que no se detecten algunos virus genéticamente diversos. De forma similar, las pruebas serológicas para detectar anticuerpos contra el PRRSv ofrecen información sobre la exposición previa al virus pero son menos útiles en caso de infecciones persistentes. Además, los niveles de anticuerpos y virus detectables cambian durante la evolución de la infección, por lo que el momento de la realización de las pruebas específicas es un factor crucial en el éxito del diagnóstico. En todas las pruebas, los falsos positivos y negativos pueden afectar significativamente a las decisiones sobre el manejo apropiado de grupos, de modo que deben realizarse pruebas secundarias de muestras empleando estrategias alternativas cuando proceda. Ciertamente, con frecuencia la interpretación de los resultados puede resultar difícil. A medida que se añaden nuevas técnicas al arsenal existente, cada vez es más importante asegurarse de que se realizan las pruebas apropiadas en el momento adecuado en los animales pertinentes, y con la interpretación correcta para optimizar el manejo y la prevención o el control eficaces de un brote.