Detección de anticuerpos

La detección de anticuerpos contra el PRRSv es una disciplina diagnóstica en constante evolución.

Algunas técnicas conllevan problemas de tiempo y recursos, y en la actualidad se utilizan principalmente en investigación. Tales técnicas incluyen el ensayo con inmunoperoxidasa en monocapa (IPMA), un método muy sensible y específico, y la primera prueba serológica descrita para el diagnóstico del PRRS (89). En este ensayo, los anticuerpos contra el PRRSv capturados en placas de micropocillos por células infectadas por el virus se detectan a través de anticuerpos secundarios marcados con peroxidasa. Las muestras positivas se evalúan por microscopia óptica. De modo similar, la neutralización del virus (NV) produce resultados difíciles de interpretar (90).
Aunque la detección de anticuerpos puede identificar nuevas infecciones por PRRSv, es menos adecuada para el control de grupos infectados previamente porque no puede distinguir entre anticuerpos generados a través de nueva infección, infección previa o vacunación (91).
 
ELISA
El enzimoinmunoanálisis de adsorción (ELISA) es el ensayo más habitual para la detección de anticuerpos contra el PRRSv, tiene una especificidad que alcanza el 99,9 % y una sensibilidad que llega al 98,8 % (Universidad de Iowa State, 2010). Se utiliza la proteína N abundante del PRRSv para capturar anticuerpos contra el PRRSv de muestras tisulares sobre la superficie de placas analíticas recubiertas, y se emplea un anticuerpo secundario conjugado con peroxidasa para ver los anticuerpos contra el PRRSv capturados. Se han desarrollado varios kits ELISA con fines específicos, incluyendo la detección de la infección precoz (detección de la inmunoglobulina precoz IgM) y asilados de PRRSv con deleciones de nsp2 (92).


Aunque la técnica ELISA es rápida y práctica, tiene diversas limitaciones. Las respuestas inmunitarias suelen ser variables entre animales, y los niveles de anticuerpos detectados no reflejan necesariamente la virulencia de las cepas aisladas (93). Además, los anticuerpos de origen materno y los anticuerpos del pienso pueden contaminar los resultados, y provocar falsos positivos en las lecturas (94). Los falsos negativos durante las infecciones precoces también pueden constituir un problema. En cerdos que se infectan de forma persistente, podrían requerirse técnicas de detección vírica (95).

FMIA
El inmunoanálisis con microesferas fluorescentes (FMIA) es una versión múltiple de ELISA que emplea microesferas fluorescentes sometidas a tinción diferencial para capturar múltiples anticuerpos contra el PRRSv, que a continuación se marcan con anticuerpos secundarios marcados por fluorescencia. Esta técnica permite detectar varios anticuerpos distintos simultáneamente dentro de una única muestra de tamaño reducido. En suero, la técnica FMIA ha demostrado una sensibilidad del 98 % y una especificidad del 95 % (96). Además, al emplear fluidos bucales, para los cuales los métodos ELISA tradicionales tienen una sensibilidad notablemente baja (96), la técnica FMIA tiene más del 92 % de sensibilidad y el 95 % de especificidad. También es más sensible que ELISA en la detección de infecciones precoces (96).

 
IFA indirecta
La técnica de anticuerpos fluorescentes indirectos (IFA) es similar a la IPMA pero emplea anticuerpos secundarios marcados por fluorescencia para detectar anticuerpos capturados contra el PRRSv. La técnica IFA indirecta ha demostrado una buena especificidad, pero la sensibilidad depende de muchos factores, incluidos los tipos de células utilizados para capturar anticuerpos, los protocolos analíticos y el perfil antigénico de los anticuerpos contra el PRRSv (97). Normalmente, la técnica IFA indirecta se realiza después de ELISA para confirmar falsos positivos, pero también se ha utilizado en programas de vigilancia empleando fluidos bucales y trasudados musculares (98).
 
Tiras reactivas para diagnóstico sobre el terreno
Como sucede con la detección vírica, ahora están disponibles tiras reactivas para diagnóstico sobre el terreno para detectar anticuerpos específicos contra el PRRSv (mediante proteína N vírica). Estas tiras reactivas son baratas, de uso rápido y sencillo sin necesidad de equipo caro, y aparentemente tienen una sensibilidad y una especificidad del 93 % y 98 %, respectivamente (99). No obstante las tiras no se utilizan ampliamente en la actualidad y, como sucede con otros ensayos para la detección de anticuerpos, es posible que los kits no puedan reconocer anticuerpos de PRRSv genéticamente diverso (100).


Detección de PRRS en fluidos orales  
El PRRSv fue detectado por primera vez en 1997 en muestras de fluidos orales. Cabe destacar que, esta metodología también se usa para el diagnóstico de otras enfermedades. Un estudio realizado por Prickett et al. afirma que, mediante la toma de muestras fluidos orales, se aislaron: el  virus de la fiebre porcina clásica, el de la estomatitis vesicular, el de pies y boca, Actinobacillus pleuropneumoniae y el PCV2.

La detección de anticuerpos específicos contra el PRRSv en suero es el método más habitual de diagnóstico del PRRS, aunque también pueden utilizarse trasudados musculares o de fluido bucal (87). De hecho, en EE. UU. el uso de análisis de fluidos bucales ha aumentado más de 10 veces desde 2010 (figura 2). (88).

Figura 2. Número de pruebas con fluidos bucales en la Universidad Iowa State, Iowa, Estados Unidos