Inmunidad frente al virus de PRRS

En el caso de infecciones víricas agudas (p. ej. virus de la gripe), el sistema inmunitario suele eliminar el patógeno del organismo de 1 a 2 semanas después de la inoculación.

Respuesta adaptativa al PRRSV

La respuesta inmunitaria adaptativa es inusual en cuanto al modo en que se desarrollan los anticuerpos neutralizantes y la inmunidad mediada por células.

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Evitando el sistema inmune del cerdo

Como se ha explicado anteriormente, un primer mecanismo para escapar a la respuesta inmunitaria del hospedador será la interacción con macrófagos y células dendríticas, que son los puentes entre la respuesta inmunitaria innata y adaptativa.

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En el caso del PRRSV la infección puede dividirse claramente en dos fases sucesivas:
  1. Una fase virémica, cuya duración oscila entre días y varias semanas en función de la edad del animal afectado y de la cepa, y
  2. Una fase no virémica de persistencia del virus en los tejidos linfoides que puede durar meses.
No está claro cómo persiste el virus. Probablemente se debe a varios factores que incluyen al menos la interacción del virus con el sistema inmunitario del hospedador, el origen genético del animal (38) y la cepa específica de virus que infecta al cerdo (39).

El PRRSV y la respuesta inmunitaria innata
Las dianas del PRRSV son los macrófagos diferenciados y probablemente las células dendríticas mieloides, ambos actores clave en el puente entre las respuestas inmunitarias innata y adaptativa. En estudios recientes se ha sugerido que la susceptibilidad de los macrófagos a la infección depende del genotipo del virus y la polarización del macrófago (40). Se cree que el PRRSV podría manipular algunos elementos críticos de estos tipos de células o interferir con ellos. A partir de estudios iniciales se sabe que el PRRSV inhibe las respuestas de interferón de tipo I en macrófagos (41).

El PRRSV podría replicarse en varios tipos de células dendríticas y provocar inhibición de los interferones de tipo I junto con otras muchas alteraciones en el fenotipo, la funcionalidad o las respuestas a citocinas de las células dendríticas analizadas (42). Cabe señalar que estos efectos parecen depender en parte de la cepa de PRRSV (43). Esta inhibición de interferones de tipo I puede atribuirse al menos en parte a la interacción de proteínas no estructurales del virus con las vías de interferón de la célula (44).

En contraste, las células dendríticas plasmocitoides son resistentes a la infección (45). Cabe señalar que la capacidad de inhibir las respuestas a interferón alfa en células dendríticas plasmocitoides parece depender de la cepa, y las de genotipo 1 son escasamente inhibidoras (46).
Además, se ha demostrado que con la infección podrían producirse citocinas inmunosupresoras, como IL10 (47), aunque todavía no se comprende completamente el papel específico de esta citocina en la infección por PRRSV (48). No se tiene una perspectiva completa de qué mecanismos inmunitarios están alterados o regulados por el PRRSV, pero existen claros indicios de que la respuesta inmunitaria innata se ve afectada.


Respuesta adaptativa al PRRSV
La respuesta inmune adaptativa frente al PRRSV, se caracteriza por ser tardía e insuficiente. Tras la infección natural, al menos se necesitan 3 meses para llegar al pico de inmunidad y no parece ser lo suficientemente sólida  para prevenir la reinfección, especialmente si ésta es causada por cepas heterólogas del PRRSV. Los cerdos infectados con el PRRSV no realizan una correcta expresión de citoquinas en los pulmones, incluyendo la producida por los interferones tipo I (IFN-α/β), interleuquinas (IL-1) y TNF-α. La expresión de los interferones tipo I es importante para la activación de la respuesta inmunitaria innata. La regulación del INF-α es un paso crucial en la patogenia del PRRSV. Se ha demostrado que el INF-α inhibe la replicación del PRRSV, por lo tanto, la respuesta inmunitaria innata inicial es débil y hace que el animal esté infectado durante más tiempo.

Después de la infección,  la respuesta más fuerte y temprana producida por anticuerpos va dirigida frente a la proteína N, la cual se puede medir a partir de  los 5-9 días post-infección (PI). Los anticuerpos frente a las dos proteínas no estructurales nsp1 y nsp2, son evidentes a los 14 días PI y alcanzan su pico a los 28-35 días PI. No todos los anticuerpos producidos inicialmente son neutralizantes, los que sí lo son aparecen por primera vez a las 4 semanas PI o más tarde.  La respuesta de los anticuerpos neutralizantes frente al epitope neutralizante GP5 es débil y tardía, además en algunos animales esta no se detecta. Su mecanismo está vinculado a las N-glicosilaciones, las cuales rodean al epítope neutralizante. Este fenómeno se denomina protección de los N-glicanos. En el PRRSV tipo 2, la GP5 codifica a un epítope señalizante localizado en la posición de los aminoácidos 27-30, el cual no es neutralizante, pero distrae la respuesta inmunitaria humoral y, de este modo, retrasa la inducción de anticuerpos neutralizantes frente al PRRSV.